5556228996 Dirección Instituto de Ecología, UNAM

Julio de 2019, uno de los meses más calientes en los últimos diez años

Clementina Equihua Zamora y Omar Ríos

El mes de julio fue el más cálido desde los primeros registros de 1850, y los bajos niveles de hielo marino en el Ártico y la Antártida también rompieron récords. Además, una ola de calor llegó a dos tercios de los Estados Unidos y otras olas de calor azotaron Europa durante semanas.

     El 28 de junio de este año Francia informó que ese día se había roto el record de altas temperaturas en el sur del país. El nuevo registro: 45.9o C superaba los 44.1°C del registro previo más alto y, si hacemos las cuentas son 1.5º C por arriba de ese registro previo. Unos días después, la Organización Mundial Meteorológica reportó que, con las temperaturas reportadas a finales de junio, Europa tuvo el mes de junio más caliente jamás registrado.

     Siguió julio y al final de mes los records se volvieron a romper: julio de 2019 también fue el mes más caliente en la historia de los registros de temperatura de nuestro planeta. Según los reportes de temperaturas de la NASA, el Servicio de Cambio Climático del programa Copernicus de la Unión Europea y el Servicio Meteorológico de Japón, este record de temperaturas no sólo se registró en la superficie terrestre, sino que también en el mar.

     En resumen, el 2019 será uno de los años más calientes jamás registrados.

¿Desde cuándo se lleva un registro de las temperaturas?

Históricamente los humanos hemos llevado un registro del estado del tiempo o del clima. A principios de nuestra historia, nos interesaba entenderlo porque de ello dependían las migraciones para buscar mejores sitios de caza o, cuando inició la agricultura, para determinar el mejor momento para sembrar y establecer un cultivo.

     Posterior a eso las formas de medir las temperaturas del planeta se fueron haciendo más sistemáticas y de mayor precisión. Los primeros termómetros con escala son del siglo XV y el primer termómetro confiable fue el que construyó Farenheit en 1714. Este termómetro tenía una escala numérica y mercurio en lugar de alcohol o mezclas de otros líquidos.

     Personajes como Tomás Jefferson (1743–1826), llevaban registros personales de las condiciones climáticas diarias y así, como él hay muchas historias más de datos climáticos de diferentes partes el mundo. Sin embargo, la información de cada persona que pudo haber hecho eso se perdió en el tiempo. Es por esto que son importantes los sistemas que centralizan esta información, y los primeros surgieron hasta el siglo 18. Uno de ellos es el Observatorio de Armagh, en Irlanda, que ha llevado registros climáticos de manera ininterrumpida desde 1794 (https://www.metoffice.gov.uk/weather/learn-about/how-forecasts-are-made/observations/recording-observations-for-over-100-years). A partir de 1853 la información la maneja la Met office (https://www.metoffice.gov.uk/binaries/content/assets/metofficegovuk/pdf/research/library-and-archive/library/publications/factsheets/factsheet_12-national-meteorological-archive.pdf), Oficina meteorológica o servicio meteorológico del Reino Unido. Este servicio fue establecido en 1954 por Robert FitzRoy, el mismo del HMS Beagle, y el objetivo era llevar un registro de las condiciones climáticas a lo largo de la costa británica para ayudar a los navegantes.

     En los estados Unidos el Servicio Meteorológico inició oficialmente en febrero de 1870. En México, se llevan registros desde el porfiriato, en 1877 y la información la recopilaba la Comisión Geográfica Exploradora del Territorio Nacional que estaba en la azotea del Palacio Nacional. Hoy el Servicio Meteorológico Nacional recibe información en su sede en Tacubaya de 79 observatorios meteorológicos, 16 estaciones de radiosondeo, una red de 13 radares meteorológicos y una estación terrena que recibe imágenes de satélite meteorológico GOES-8 que recibe imágenes cada 30 minutos.

Las olas de calor y el cambio climático

Muchos estudios científicos abordan los vínculos entre el cambio climático y las olas de calor. A medida que las crecientes emisiones de gases de efecto invernadero calienten al planeta (las temperaturas mundiales promedio han aumentado casi un grado centígrado desde el inicio de la era industrial) se romperán más y más récords de calor en todo el mundo.

     El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó en 2018 un reporte especial sobre el calentamiento global de 1.5 °C, acerca del cambio climático y el bienestar humano. El documento prevé que los riesgos relacionados con el clima para la salud, los medios de subsistencia, la seguridad alimentaria, el suministro de agua, la seguridad humana y el crecimiento económico aumentan con un calentamiento global de 1.5 °C y que sean aún mayores con un calentamiento global de 2 °C. También señala que el hecho de limitar el calentamiento a 1.5 °C en lugar de 2 °C podría lograr que 420 millones menos de personas se vean expuestas a olas de calor excepcionales, como la ocurrida en este mes de julio.

¿Qué sucedió con estas temperaturas?

Medios de todo el mundo dieron cuenta de lo que sucedió en todo el mundo con las altas temperaturas de julio de 2019. Por ejemplo, La temperatura promedio del planeta de este año entre enero y junio es la segunda más alta en un registro de 140 años, en Europa las temperaturas medias estuvieron hasta 10º C más altas de lo normal.

      Además, en partes de Siberia y de la Antártida hubo incendios forestales, se derritieron glaciares europeos, de Groenlandia y del Ártico, en ésta última región la extensión del hielo marino fue la segunda más baja jamás registrada. En Australia y África soportaron grandes sequías.

     En los animales estas altas temperaturas provocan sed, por ejemplo, en Australia y en México ha sido necesario colocar bebederos para animales como los koalas y tapires. En animales como los gorilas el calor provoca estrés y quizá esto contribuya a que tengan menos fertilidad. Las vacas también pueden dejar de comer en el momento de mayor calor y luego, cuando bajan las temperaturas, compensan comiendo de más. Esto les provoca acidosis, que el sistema digestivo trabaje más lento y padezcan deshidratación, en ocasiones pueden llegar a la muerte.

     Para enfrentar el problema la ONU y diversas organizaciones internacionales, señalan la necesidad de transitar hacia una economía baja en carbono.

 

FOTO:Copernicus.

 

Fuentes consultadas

Leer más noticias

Facebook I.E.